30 de mayo de 2012

Si yo tú, o yo.

La vida es una contínua toma de decisiones. Decisiones que condicionan y derivan consecuencias por nuestras elecciones. Podemos elegir bien, podemos elegir mal. Podemos acertar, y podemos fallar. Y lo único que sacamos en común es que aprendemos. Los peores errores están relacionados con el tema del amor. Cuando no eres tu, es el y si no al contrario. Cuando dices algo fuera de lugar. Cuando cometes un gran error. Cuando le fallas a alguien. O cuando lo engañas. Si cuentas un secreto. Si hablas mal. Si eres siempre negativo. O simplemente amargas. Los enfados que no llevan a ningún lugar, o los que te llevan a uno muy lejano. Promesas. Deseos. Odios. Decisiones, decisiones y más decisiones. El destino NO está escrito. Lo escribimos nosotros conforme avanzamos. Si quieres puedo formar parte del tuyo, para mí tu ya formas parte del mio.



Whenever, whatever.

6 de mayo de 2012

Verso acabado. Punto.

Sólo quería escribirte para decirte cuánto te odio, te odio más que a nadie en el mundo, y no me da vergüenza decir que ese amor que sentía y esas ganas de morir por tí que había, ahora son deseos de asesinarte y cobrar venganza... ¿ venganza de qué ?... venganza por haberme enseñado a amar, por haberme mostrado un mundo desconocido para mí en el que apenas había caminado, amando todo lo que te rodeaba y besando todo lo que tocabas, enseñándome lo que es ser feliz y ver todo rosa en vez de color realidad. Venganza por haberme enseñado a sentir deseos y placeres y venganza por enseñarme a extrañar, pero sobretodo, venganza por haberme obligado a aprender a sufrir, por haberme obligado a aprender a olvidar, por haberme obligado a saber que es lo que se siente al perder todo lo que tenías antes, venganza por hacerme despertar de mi sueño. Una cosa más, venganza por enseñarme a mentir tan bien. A pesar de todo, te lo agradezco, por haber sido tú y no otra persona, la que ha caminado conmigo y me ha enseñado a levantarme, la que a pesar de todo lo pasado me ha aguantado, y la que ahora se va. Gracias por ser tú el que aguantó mis caprichos y gracias por ser tú el que me gritaba al enfadarnos, gracias por ser tú el que me decía cosas bonitas y gracias por ser tú el que me decía lo que quería escuchar. Porque no hubo otra persona que no fueses tú, gracias por todo lo que hiciste por mí. .