9 de noviembre de 2012

A de Amor.

Una de las mejores sensaciones del mundo es la de dejar de depender de alguien, la de darse cuenta de que tú eres lo más importante y que no hay nada ni nadie que pueda hacerte cambiar eso. Hasta que abres lo ojos. Entonces le ves a él, a quien te ha hecho olvidarte del anterior y te ha hecho volver a creer en ti. Ahí es cuando llegas a cuestionarte que quizás no lo ves como un simple amigo, en ese momento ya estas perdida, ya no hay vuelta atrás. La rutina poco a poco se irá convirtiendo en la pequeña obsesión de evitar no quererle. Y te das cuenta de que has vuelto a lo de antes, con la única diferencia de que todavía no te ha hecho daño. Entonces te das cuenta de que ya da igual, de que no hay forma de intentar evitar eso, no se puede. Una posible solución sería dejar de querer. Pero, piénsalo. Has aprendido que los amores pueden llegar por sorpresa o terminarse en una noche. Que grandísimos amigos pueden volverse grandísimos desconocidos, y que por el contrario un desconocido puede volverse alguien inseparable. Que el "nunca más" nunca se cumple, y que el "para siempre" siempre termina. Que el que quiere, lo puede, lo sigue, lo logra y lo consigue. Que el que arriesga no pierde nada y que el que no arriesga, no gana. Que el físico atrae, pero la personalidad enamora. Que si quieres ver a alguien díselo, mañana será tarde. Que el sentir dolor es inevitable, pero el sufrir es opcional. Y sobretodo, has aprendido que no sirve de nada seguir negando lo evidente. ¿Crees que merece la pena no querer?

13 de octubre de 2012

Hoy solo veo un cielo que ha decidido combinarse con mi estado anímico.

Solo tengo cuatro paredes y una razón para volver a escribirte. Llueve, y todo es tan vacío que hasta siento que sobro entre tanta oscuridad...

Sé que correr tras tuya no es una buena idea, ya que nunca nadie pudo caminar sobre el agua. Llamarte tampoco suena coherente, ni recordarte, ni quererte...Nada tiene sentido, y mientras intento mentalizarme esa verdad absoluta me pierdo en la sensación que me provocan los recuerdos de tu cuerpo, tus manos; su tacto suave, como cuando las yemas de tus ásperos dedos recorrían la curva de mis caderas, demasiado rápido como para poder frenar al tiempo y no cometer nuestro perfecto error.

En fin; ya no tengo prisa, ni ganas, ni citas a las siete..
No te tengo, pero ya no importa tanto como cuando creí que eras lo único que cabía en mi bolsillo. Así que voy a centrarme simplemente en sentir cómo se congelan mis pies y escuchar—intentado no respirar para evitar confundir mi aire con los truenos—cómo los perros de los vecinos le ladran a esa nube con forma de gato: gris, inquieta y tan mojada de miedo que hasta parece que caerá de un momento a otro por su propio peso. 

Sin más, sin menos; sin ti.

Me muerdo el labio inferior, recapacito. Y me levanto sobresaltada dándome cuenta de lo que acabo de hacer: te escribí, te confesé que sufría. Te necesité y te lo hice saber.

Pero eso no me duele. Ahora solo me sangra el dedo, o el corazón, o todo en uno... mientras veo que tu última conexión fue hace catorce crueles minutos que no dejaron respuesta a mi confesión.. Y mejor así; no quiero saber que la solución a mi miedo es, según tú: 'Pues tonta, deja de pensar y enciende la luz.'

11 de septiembre de 2012

No todos los días se viven una vez.

No todas las sonrisas representan la felicidad.
No todas las lágrimas muestran la tristeza.
No todos los amores mueren.
No todas las personas que tienes a tu lado te ayudarán.
No todas las espinas de una rosa te cortarán.
No de todos los errores se aprende.
No todas las oportunidades pasan una sola vez.
No todos los caminos son correctos.
No todos los amores son perfectos.
No todas las piedras de un camino se esquivan.
No todos los libros están escritos.
No todo lo dificil es imposible.
No todas las batallas se ganan.
No todos los sueños se cumplen.
No todos los muros son indestructibles.
No todas las muertes fueron en vano.
No todos los finales son felices.




19 de agosto de 2012

Llorar no es amar.

¡Buenos dias princesas! Quiero recordaros que el mejor no es el perfecto si no el adecuado. Que lo más importante no es que sea el chico más deseado del instituto, ni el mas chulo o el más guapo. Lo importante es que tenga la sonrisa mas enamoradiza que hayais visto, que os de los buenos dias porque se ha despertado pensando en vosotras y no porque ahora esté de moda, que os cuide porque os quiera y no porque os vea frágiles, que seais algo que tiene que cuidar todos los dias y no solo cuando se acuerde. Lo importante es que  sea maduro y a la vez la persona que os haga llorar de la risa.
Que vea vuestros defectos como lo más atractivo que teneis, que si os hace enfadar lo arregle a los dos minutos porque no pueda vivir sin ti, que su orgullo no esté antes que vosotras. Quiero que os vea como la única y no como un nombre más en su lista. Que si vais a la discoteca no se convierta en un problema. Quiero veros felices porque recordad, solo vale la pena si preferís estar despiertas a dormidas, solo es el adecuado si hace que tu realidad supere a tus sueños.  No lloreís y sufrais porquien no daría nada por vosotras, PRINCESAS.